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Una web en varios idiomas: ¿qué necesitas traducir?
Una web en varios idiomas debe permitir al cliente entender tu oferta, conocerla mejor y contactar en el idioma elegido. Traducir solo la portada suele dejar ese recorrido a medias. Empieza por los mercados a los que puedes atender y las páginas que necesita leer un cliente antes de escribirte.
Decide qué cambia para el lector
Distingue idioma y país. Una versión alemana puede servir a varios mercados si la oferta es la misma. Crea una versión regional cuando cambien aspectos importantes: disponibilidad, entrega, condiciones o una respuesta específica del mercado.
Prepara una ficha por página: pregunta que resuelve, servicio relacionado, idioma, responsable de revisión y contenido que necesita adaptación. Traducir términos sin revisar la decisión de compra deja huecos aunque el texto sea correcto.
Permite abrir y compartir cada idioma
Cada idioma debería tener su propia dirección. Así el cliente puede compartir un enlace a la versión adecuada. Al cambiar de idioma debería llegar a la página equivalente, sin tener que buscar el artículo otra vez desde la portada.
Por ejemplo, esta web tiene versiones en inglés, español, alemán y catalán. Quien abra directamente una guía en alemán debería poder quedarse en ella, aunque su navegador use español habitualmente. La detección automática no debería obligar al visitante a usar otro idioma.
¿Qué debe comprobar el desarrollador para Google?
En los presupuestos de webs multilingües pueden aparecer dos ajustes. Canonical indica la dirección preferida entre páginas duplicadas o muy parecidas. Hreflang indica a Google cuáles son las versiones alternativas por idioma o región. Describen las páginas; no las traducen.
Pide que se compruebe que cada traducción completa tiene la dirección preferida correcta y que las alternativas de idioma apuntan a las páginas equivalentes. Señalar siempre el inglés como versión preferida puede enviar señales contradictorias sobre qué páginas deben aparecer.
Adapta los ejemplos, los formularios y los enlaces
Revisa títulos, ejemplos, formularios, mensajes de error y destino de la consulta. En alemán, «Individualsoftware» puede describir la decisión con más naturalidad que una traducción palabra por palabra de «software a medida». Usa el término porque aclara la oferta, no para repetirlo.
Los enlaces de una guía deben continuar en su idioma cuando exista una versión equivalente. Si una fuente externa solo está disponible en inglés, conserva la atribución e indica el idioma cuando ayude. No inventes una traducción oficial.
Recorre la web como lo haría un cliente
Abre una página de servicio desde el móvil, lee una guía, cambia de idioma y prueba la vía de contacto. ¿Los enlaces siguen teniendo sentido? ¿Las instrucciones y los mensajes de error están en el idioma elegido? ¿El negocio puede responder en él?
Incluye ese recorrido en la revisión de la entrega. Pide también al desarrollador que compruebe la configuración para buscadores de cada idioma. Que funcione el selector de idiomas no demuestra por sí solo que todas las versiones estén bien configuradas.
Revisa resultados por idioma y pregunta
Compara consultas y páginas por país e idioma durante periodos equivalentes. Que una traducción tenga menos impresiones no prueba un error de hreflang: quizá la demanda, la antigüedad o la respuesta difieran.
Amplía un mercado cuando puedas mantener sus páginas y atender las consultas. Si cambia una explicación sustantiva, revisa sus equivalentes y conserva las fechas originales de publicación; actualiza la fecha de modificación de lo que realmente cambie.
Para separar exposición y resultados, consulta cómo medir citas de IA y visitas.
Fuentes y lecturas
Dudas antes de empezar
¿Necesito un dominio por idioma?
No necesariamente. En esta web las subcarpetas permiten mantener las traducciones en un mismo proyecto. La elección depende de cómo se gestione la web, de los mercados y del mantenimiento.
¿Las traducciones son contenido duplicado?
Una traducción completa no es lo mismo que copiar el contenido y cambiar la navegación. Conserva una respuesta real en cada idioma y configura sus relaciones.
¿Puedo publicar páginas de ciudades donde trabajo en remoto?
Solo si la ubicación cambia la respuesta y puedes describirla con honestidad. Una oferta remota no justifica páginas idénticas con nombres de ciudades distintos.
¿Cómo puedo reducir el coste de una web en varios idiomas?
Empieza por un idioma adicional y el recorrido completo hasta la consulta: servicios relevantes, información de apoyo y contacto. Acuerda quién revisa la traducción y quién la actualiza cuando cambie la oferta. Unas pocas páginas completas resultan más útiles que una web grande traducida a medias.